HISTORIA

Cabañas de Polendos es un municipio de Segovia compuesto por los pueblos de Cabañas de Polendos, Mata de Quintanar y el marquesado de Quintanar; también podemos encontrar el despoblado de Agejas.

La extensión del término es de 26,40 Kms cuadrados y lo conforman unos 208 habitantes, con una población en aumento durante los últimos años.

Sus actividades esenciales eran principalmente agricultura y ganadería, a las cuales se le han sumado ahora la artesanía y el turismo (casas ruarles y hostelería). Su entorno es de gran riqueza tanto en fauna, podemos encontrar corzo, jabalí, gineta, tejón, zorro, erizo, lagarto, culebra, liebre, conejo, topo …, así como aves de todo tipo, pato silvestre, perdiz, milano, jilguero, pinzón, golondrina, cigüeña, gorrión, corneja, abubilla, cuco, búho, lechuza, buitre, incluso asentamiento de Águila real, como en flora, ya posee árboles de todo tipo como fresno, encina, quejigo, chopo, álamo negro, sauce, espino, majuelo, endrino, almendro, pino, sabina, además de múltiples zarzales , plantas aromáticas (tomillo, espliego, romero…) y gran gama floral.

CABAÑAS DE POLENDOS

Esta población, situada a unos 16 km de Segovia y con una altitud de 939 metros, ya aparece nombrada en el siglo XIII (1247) con el nombre de Cabannas, el significado de su nombre viene por Cabañas de las casonas o ranchos donde se esquila el ganado, del latín tardío capanna, que es préstamo de una lengua preromana y por Polendos al estar junto al río de los polendos, es decir “el río donde hay molinos polendos o de harina” del latín polenta, harina. Por lo tanto, de origen pastoril, a lo largo de su río llamado Polendos se instalaban molinos harineros, posiblemente parte de sus primeros pobladores procedían del poblado de Agejas, situado a 1.5 km, del que actualmente solo quedan una casa semi derruida y una ermita del siglo XII en las mismas condiciones. Su iglesia, situada en la plaza denominada con el mismo nombre, fue construida en honor a San Lorenzo, patrón del pueblo, entre los siglos XII-XIII, es de estilo románico, su portada posee interesantes detalles arquitectónicos, como sus arquivoltas con motivos vegetales y florales, así como sus hornacinas en las enjutas con personajes vestidos con ropajes eclesiásticos.

Iglesia de San Lorenzo de Cabañas de Polendos

Actualmente posee dos zonas con locales de artesanía y restauración denominado como las “Caravas I y II”, así como numerosos establecimientos de alojamiento rural. Las actividades de agricultura y ganadería siguen funcionando en el municipio, como principal fuente de ocupación.

El río Polendos, pasa por esta localidad, nace en el término de Torrecaballeros y desemboca en el río Pirón en lo que se denomina “molino del cubo”, además de recorrer toda finca de Quintanar, riega una imponente fresneda centenaria, denominada por los lugareños como “El Zarzal”, de un valor natural incalculable, esta acoge una masa arbórea muy extensa con fresnos y sauces, muchos de ellos muy representativos y curiosos.

Cabañas de Polendos

MATA DE QUINTANAR

Esta población situada a unos 10 km de Segovia con una altitud de 1038 metros, tiene sus posibles orígenes en la migración de los renteros del marquesado de Quintanar para asentarse en esta zona por la cercanía a los terrenos que trabajaban. Esas tierras se siguen trabajando a día de hoy, ya que la agricultura sigue siendo la actividad principal entre sus pobladores. Se llamó La Mata o Mata de Polendos hasta el siglo XVIII, por su cercanía al río Polendos. Se llama de Quintanar porque seguramente empezó siendo un barrio de Quintanar de Polendos.

Actualmente se trata de una población con clara tendencia creciente en lo referente a su número de habitantes, muchos de ellos procedentes de otros lugares.

Podemos encontrar entre sus calles la iglesia de Santa Águeda, de origen románico siglo XIII, actualmente rehabilitada, conserva su portada de la cual destacan sus arquivoltas sobre jambas con motivos florales, además posee una fragua rehabilitada de gran valor y un pilón de agua con siete abrevaderos para el abastecimiento de ganado. Actualmente posee múltiples alojamientos para acoger a sus visitantes, tanto rurales como de alquiler turístico.

Mata de Quintanar

AGEJAS

En 1247 se nombra Fajejas (Faieias), año en el que era una aldea muy pequeña, que solo pagaba 1 maravedí al obispo de Segovia. Siempre fue muy pequeña. En 1290 se cita Fazeias, es decir, Hacejas. A partir de entonces siempre se ha conocido como Agejas. En 1591 tenía 9 vecinos, que en 1759 eran 11. En 1826 tenía 14 vecinos y 56 habitantes, pero Madoz, en 1845, nos explica lo que pasó a partir de entonces: “En 1983 había 45 vec., que se trasladaron a Cabañas, por las molestias que les ocasionaba el continuo paso de tropas”, durante las guerras Carlistas. Sus ruinas están a 1,5 km al sur de Cabañas.

El significado de su nombre en su forma de 1247, Fajejas, podría derivar de nombre Mozárabe Fageg, sin embargo se cree que su nombre oiginal es el que aparece aún en 1290, Fazejas, o Hacejas en el castellano actual. La transformación Fazeias -> Fageias sería muy rápida, por ello que el nombre evolucionara hacia Agejas y no hacia Hacejas. Por lo tanto se deduce que significa “las hazas pequeñas”, en lo que antiguamente un haza era una tierra de labor, por su forma alargada o de banda. Deriva del latín fascia, “faja, banda”.

QUINTANAR DE POLENDOS

Siempre fue una aldea muy pequeña, que se ha llamado simplemente Quintanar hasta nuestro siglo. Pagaba solo 5 maravedís en 1247. En 1950 tenía 29 habitantes. Estaba a 3.5 km al sur este de Cabañas de Polendos, donde hoy perdura el caserío de Quintanar.

El significado de su nombre viene del carácter ruinoso o abandonado en que se encontraba la respectiva quintana, al igual que en Villar, Casar, etc.

Actualmente encontramos en esa ubicación el palacio del marqués de Quintanar del siglo XIV, en principio fue fortaleza defensiva, y palacio de influencia florentina del siglo XVII después, con su caserío alrededor, también podemos encontrar una pequeña iglesia románica.

En este entorno esté el llamado coto redondo de Quintanar con una extensión de encinas y quejigos de grandes dimensiones, en su interior se crían reses bravas, incluidos toros de lidia y caballos de pura raza española.